viernes, 11 de mayo de 2012

Me pagan por lo que me gusta hacer

Para entender mas el presente post deben haber visto la película “El diablo viste a la moda”, en donde actúa el bomboncito de Anita hataweiet y la tía Meryl Streep, en donde la segunda es la jefa mala que todos no quisiéramos tener; y la primera es la que se trabajadora que se adapta a las circunstancias, logrando ser alguien indispensable para su jefa;

Alguien me dijo nadie es indispensable en una chamba (trabajo) pero hay que buscar los mecanismos para hacerte necesario, y pues el cuerito de la película (Andrea), se hizo necesaria para la tía Meryl o Amanda como se llamaba en la peli;
A qué viene todo esa introducción más larga que manguera de bombero, es simple, ¿cuántos de nosotros hemos sido, explotados, gritados, regañados, gran puteados por nuestros jefes? Fácil más de uno dirá que nunca le ha pasado y lo ha mandado a rodar, otros callaran, quedando la respuesta para a sus adentros;
Cuando salí de la universidad no fue lo que pintan en muchos comerciales de universidad en donde ni bien terminas la universidad sales directo a trabajar a una gran empresa con un gran sueldo y que tú mismo eres tu propio jefe; ahora hablando de pelis si han visto “recién graduada” se darán cuenta que uno cuando sale, tiene que volantear su currículo peor que volante en campaña política o enviarlo a todas las empresas peor que spam (correo basura que vende publicidad) y que el trabajo que piensas que es el mejor del mundo no siempre lo es;
Yo sabía que era bueno en lo que sabía, lo cual ahora me doy cuenta que no sabía casi nada de lo que se ahora, tenía las ganas de trabajar, más aun cuando en casa esperan que aportes al menos comprando cosas para ti.  
Cansado de volantear mi modesto currículo y de haberlo enviado peor que cadena vía mail, se presento una oportunidad de trabajar en una institución financiera, pero que sabía yo de instituciones financieras, y dije: “se lo suficiente, por algo no jale dos veces el curso” (risas), postule a la plaza con el mísero sueldo que ofrecían, para ser una Institución financiera pagaban poco, por no decir demasiado poco; bueno en el examen preguntaron todo lo que sabía, no porque había estudiado para ese examen, sino que recordaba la mayoría de respuestas porque mi profe si ese mismo que me jalo, las decía en clase, así que llego la entrevista, algo de floro por aquí, unas cuantas casi verdades por allá, hicieron que me llamaran para el puesto con el mísero sueldo; fue interesante los primeros días no tenia jefe y por ese tecnicismo yo era mi jefe, todo iba bien, aprendí algo de instituciones financieras, aprendí también cuando no es tu dinero para prestar lo sueltas a veces sin pensarlo solo por cubrir la meta que te pedía el jefe de área; bueno todo iba casi relativamente bien, hasta que llego mi jefe, mi primer jefe laboralmente hablando, lo habían contratado recientemente, el pata era abogado, con la pendejada de todo abogado canchero en su materia, me enseño muchas cosas, pero como no era lo mío poco a poco me fui aburriendo y la monotonía llego lo que me obligo a renunciar, así de sencillo y rápido;
Anduve de vago unos cuantos meses, menos mal que algunos negocios casi decentes en dicha institución sirvieron para pasar unos cuantos meses sin pasar hambre, mientras floreaba a mi mama que avanzaba mi tesis para titularme; se estaban acabando los recursos, y por alguna razón no me había dedicado a buscar algo nuevo hasta que un día de esos aburridos apareció una amiga que quería que la ayudara a hacer unos informes para presentar, la ayude porque era mi amiga, sino la hubiese mandado a dar unas cuentas vueltas, claro que me pago por mis servicios, pero fue ahí que me dijo en que andaba, le dije la verdad que andaba en nada y misio, me dijo anda el lunes a primera hora, ubica a mi mama, ella te apoyara; así fue que un lunes me aparecí en dicha institución muy puntual esperando que la mama de mi amiga me reconociera, y dijera para sus adentros ahí viene ese niño trabajador, pero pasaban las horas y nada, hasta que la señora apareció, muy amable ella me atendió, así al toque me dijo que entraba a trabajar, un par de llamadas a una oficina y listo ya tenía trabajo, así de buenas a primeras, me presente ante quien sería mi jefe, como todo gordito buena gente, mi jefe me dijo cuales serian mis funciones y reglas de juego, ahí había una secretaria, que me miraba con malos ojos, un conserje que resulto de puta madre y un asistente que por haber estudiado conmigo en la universidad fue el mejor amigo que conseguí en ese momento;
Los primeros días andaba mas perdido que lunar en poto de negra, y como decía, la secretaria como no me miraba con buenos puesto que había dejado sin trabajo a un hijo así le llamaba a los chicos que pasaban por ahí y les había cogido cariño, a ese chico que había dejado sin trabajo era un promoción de la universidad, pero poco a poco a pesar de que la hacía renegar me gane su cariño, claro que el hecho de saber Excel, programación y otras cosas relacionadas a la tecnología me ayudaron, el hecho que sea abogado no significa que sepa algún truco y no aprenda trucos nuevos; me sentía cómodo, feliz y aunque el sueldo no era el sueldo que uno esperaba, estaba bien para alguien que no tenía perro que le ladre pero si un gato que jodía; bueno no vivía solo de mi sueldo, como buen multifacético me las ingeniaba para aumentar mis ingresos; hasta que una día mi amiga la que me había conseguido la chamba, me dijo ¿Qué tal me iba? Le dije que bien, no había porque quejarse, además de estar muy agradecido con ella, pues me dio la mano en un momento muy jodido, así que cualquier cosa que desease la apoyaría 100 x 100; en eso casi para fines de septiembre me dijo sabes mi mama necesita alguien que la apoye directamente, sea sus ojos, sus oídos, necesita un asistente, a lo cual le dije que ya, que yo sería el asistente, no lo pensé, puesto que a ella no le podía decir que no.
Así, un 10 de octubre deje de hacer informes legales, pase a agradecerle a mi jefe lo mucho que me había enseñado y ayudado, era un capo en su materia; así, pase a la oficina de quien sería mi nueva jefa, me instale al toque, en donde comenzó lo bueno, si están por estas líneas se acordaran que al comienzo de este post, les comente de la jefa mandona, gritona y todo lo demás… si pues esa jefa que todos no deseamos me toco, fueron días difíciles, en donde mi amiga me llamaba, dándome indirectamente las quejas que mi jefa, su mama, no me decía, no se cual era la razón, pero este nuevo puesto de trabajo cambio mi vida, me olvide de ver el reloj y mirar la hora de salida, puesto que en este nuevo puesto no tenia horario de salida, ni domingos feliz, mucho menos feriado, pero algo si me gusto, es que si me jefa decía a las 7:00am atendíamos al público ella estaba antes, es decir no era de esas personas que te dicen una hora, tu llegas, y esa persona ella llega a las dos horas después, por el solo hecho de ser la jefa, pero no, ella no, aprendí con ella a trabajar bajo presión, y que presión, parecía una olla de presión a punto de explotar, aprendí a ser puntual y a trabajar sin mirar el reloj y ver la hora de salida;
No todo era malo, los beneficios se venían venir, fueron muchos, el estar ahí al lado de la jefa daba cierto poder como a veces no firmar libro de asistencias, agilizar expedientes, entre otras cosas casi decentes (soy abogado) no pidan decencia al 100%, ya cuando estaba adaptándome, aprendiendo, saber la mecánica de la chamba… me llamo un amigo, para  ofrecerme un trabajo que por una sola razón acepte, el clima me encanta el frio, fue la única razón por la cual acepte; claro que me dio pena dejar mi puesto, mis amigos que había ganado, gente que había conocido, la secretaria que comente esa que me miro con malos ojos, si esa misma por cosas del destino termino también en la oficina de la jefa, así que ahí nos hicimos mas amigos, sintiendo tristeza dije hasta luego porque sé que en algún momento puedo volver;
Había aceptado un trabajo del cual no sabía mucho o casi nada, sabía lo básico del puesto, digo lo básico porque sabía para quien iba a trabajar, en donde y bajo qué cargo; así llame a mi pata para saber más de mi nuevo trabajo, diciéndome estaban pidiendo un asesor te mencione de casualidad, y uno de los presentes dijo que si te manyaba, el otro que estaba ahí también dijo lo mismo, y así fue que decidí llamarte para la chamba, vaya por algún lado habían escuchado mi nombre y eso era señal que había progresado en algo, pero en mi primera semana andaba indeciso puesto que era gente nueva, el gerente me vio dudar, además se dio cuenta que buscaba un motivo para decir adiós, pero fue ahí cuando me dijo, mira este va a ser tu sueldo y este tu cargo; si tu antigua jefa puede mejorarlo nos llamas y veremos si lo podemos mejorar sino pues te quedas por allá, cuando vi mi sueldo dije para mi imposible que me paguen más, así que me quede en donde hoy me pagan por hacer lo que me gusta hacer;    

Cuando en eso me acorde que mi puesto había quedado vacío, preguntándome ¿Quién ocuparía mi puesto? Así que pensé, muchos no aguantaran a mi jefa, no solo por los gritos, sino por el carácter, ese ritmo que ella tiene, ella no corre vuela, le gusta las cosas al toque, que estés siempre uno o dos pasos adelante; así que veo ese puesto vacante por mucho tiempo, se que el que llegue ahí, sino le gusta el presing (como dicen en el fútbol) renunciaran en primera, terminaran odiando ese puesto o no serán felices haciendo algo que no les gusta; pero yo sí puedo decir que al comienzo no fue lo que deseaba, pero esta experiencia de trabajar bajo presión no la cambio por nada, así que cuando pongo en mi currículo que se trabajar bajo presión, estoy totalmente seguro que se trabajar bajo presión  y no lo pongo solo por un cliché que muchos ponen; 
Así, que cuando escucho a varios decir que no les gusta su trabajo, que su jefe es un gritón, mandón, explotador e hijo de puta, les digo aquella frase que Nigel le dice a Andrea en la película “el diablo viste a la moda”, sino te gusta lo que haces, si te vas a pasar la vida quejándote “Renuncia”; así de sencillo, que nosotros llamaremos y vendrán otras que querrán hacer tu trabajo y hacerlo sin quejarse; así que con quejarte no sacaras nada, solo cuando demuestres que eres indispensable, ahí recién valoraran tu trabajo;
Ahora puedo decir que mi primer trabajo fue una mierda, pues no disfrute lo que hacía y bueno legalmente no importa que te guste o no, mientras se cumplan los requisitos de una relación laboral, el segundo que se divide en dos partes puedo decir que la primera fue muy buena porque aprendí mucho; la segunda parte fue intensa, más interesante, pudiendo decir que aunque en esta parte no trabaje para lo que había estudiado, si puedo decir que me pagaban por lo que me gustaba hacer, ahora en este nuevo trabajo soy feliz porque todo lo que  aprendí en mi segunda chamba, sobre todo en la segunda parte hacen que este trabajo sea un juego de niños, haciendo las cosas como quiero; siempre a dos pasos delante de muchos y sin mirar el reloj de salida;
Ya sabes a nadie le importan tus quejas, mejor dicho a las personas que les deberían importar no les importan, o sea tus padres, enamorada o enamorado, mejor amigo, amiga, no cuentan, así que si te quejas de tu chamba, que tienes un jefe gritón, renegón, hijo de puta… la solución es sencilla, resumiéndose en una sola palabra “RENUNCIA”; que otros vendrán por ese trabajo, lo harán quizás mejor que tu y sin quejarse.

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